sábado, 9 de octubre de 2010

CUARENTA Y TRES AÑOS SE CUMPLEN HOY

Sobre estas horas y tal día como hoy hace cuarenta y tres años en un pueblecito boliviano llamado la Higuera, una ráfaga del M-2 del sargento MarioTerán acababa con la vida de Ernesto Guevara de la Serna e inmortalizaba para siempre su figura, nacía para la historia mundial el mito del Che Guevara y su leyenda.
Desde ese mismo momento se convirtió en el icono de toda la juventud contestaria, consiguiendo sus ejecutores y la CIA el efecto contrario del pretendido con aquella prematura ejecución (en Bolivia en aquel tiempo no existía la pena de muerte).
A escasos seis meses de su muerte, todos aquellos burguesitos universitarios que buscaban la playa debajo de los adoquines, antes de descubrir que debajo de los adoquines lo único que se encontraban eran los intereses económicos de sus papás, llevaban camisetas, pancartas o llaveros con su figura, haciendo a su vez inmortal a Alberto Díaz Gutierrez (Alberto Korda) en la foto mas reproducida de la historia, la que le tomó al Che Guevara el 5 de marzo de 1960 mientras asistía al sepelio de los muertos del barco La Coubre saboteado por miembros de la CIA el día anterior en el puerto de la Habana.
Resulta paradógica la "colaboración", creo que no deseada, de la CIA en dos momentos puntuales que contribuyeron a engrandecer la figura de Ernesto "Che" Guevara. Fue tal el impacto que el ejemplo de este argentino-cubano causó en las capas mas desfavorecidas de todo el mundo que hoy después de cuarenta y tres años, el solo recuerdo de su figura, sigue removiendo las conciencias mas que adormecidas de estas mismas capas en este mundo global y carente de toda ideología que no sea el dinero.
Su leyenda empezó a engrandecerse desde el mismo momento de su muerte, con todas aquellas presuntas respuestas y actitudes ante los que serían sus verdugos y mas tarde con lo que el periodista latinoamericano Ted Cordova-Claure llamó "la maldición del Che" despues de que en breve tiempo le ocurrieran las siguientes desgracias a los principales responsables de su ejecución:
El general René Barrientos muere quemado en 1969 en un accidente de helicoptero.
El general Alfredo Ovando ve como su hijo muere en un accidente aereo, lo que le hace caer en una depresión que le acompañó hasta su muerte en 1982.
El general Juan José Torres es asesinado en Buenos Aires en 1976.
El coronel Joaquín Zenteno es asesinado en París en 1976.
El coronel Roberto Quintanilla, el que quizo decapitar al Che, es asesinado en su despacho de Hamburgo en 1971.
El teniente coronel Andrés Selich, el que se dice que quizo afeitarlo, muere en la Paz en 1973 a causa de una paliza.
El capitán Gary Prado, jefe de la compañía que capturó al Che, quedó paralítico y en silla de ruedas al recibir un balazo en 1972.
Una leyenda que queda en la memoria de todo el pueblo cubano y de toda persona con un mínimo de sensibilidad ante todas las injusticias que se siguen produciendo hoy en este mundo, igual que en aquel que el luchó por cambiar hasta las últimas consecuencias, con la única diferencia que tanto el Che como sus compañeros eran como los heroes legendarios, capaces de hacer hazañas en defensa de sus ideales que no están a nuestro alcance.

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