sábado, 23 de octubre de 2010

ALMA DE TIRANO Y CORAZÓN DE NEGRERO

Este es el espíriru del empresario en general y del terrateniente andaluz en particular, lo que unido a una clase obrera servil y resignada hasta el punto de llamar "el amo" al que lo explotaba, ha dado como resultado estos lodos que tenemos hoy en Andalucía y por lo tanto en Palma del Río.
Como el año pasado y ante el comienzo de la campaña citrícola los trabajadores se van a ver, empujados por la necesidad, a tragar por lo que quieran los empresarios, sin tener en cuenta convenios ni acuerdos del año pasado o a tirar por la calle de enmedio y paralizar la recogida de cítricos como la campaña pasada, aún a riesgo de ser demonizados y culpados hasta de la muerte de Manolete.
De nuevo se están realizando las mismas prácticas: trabajo por cajas recogidas, sin tener en cuenta la cantidad de fruta, ni las distintas dificultades que pudiera tener la recogida; contratación a través de ETT en vez de por el SAE como estaba acordado; sueldos por debajo de convenio y todo lo que se les pueda ocurrir para completar la explotación de quien caiga en sus manos.
Ante esto, el mirar hacia otro lado de las autoridades en materia laboral, de las autoridades locales que solo están preocupadas de buscarles a estos explotadores el mayor número de subvenciones posible y ya en el colmo de la desvergüenza, una patronal que acusa a los obreros de no querer trabajar porque todos cobran el paro. Con esa excusa quieren justificar todas sus barrabasadas cuando alguno de ellos reciben en ayudas anuales tanto como el importe de todo el paro que cobran todos los trabajadores de Palma y no tenemos que irnos como siempre a la Duquesa de Alba, que aquí en Palma también los tenemos, pero claro pasa como dice el refrán que "todos los pajaros comen trigo y la culpa a los gorriones" mientras hay bandadas de tórtolos, palomos o perdigones, que uno solo de ellos come tanto trigo como un montón de gorriones.
Como he escrito anteriormente, la voracidad explotadora de la patronal, unida a la necesidad y, también porque no decirlo. a la cobardía de los trabajadores hacen que hoy, en pleno siglo XXI los primeros se sigan comportando como sus antecesores de principios, mediados y casi finales del siglo XX.
Qué poco aprendieron estos trabajadores palmeños de sus padres o de sus abuelos, que a principios y mediados de los setenta, en plena dictadura, se rebelaron contra la explotación de que eran objeto e hicieron de Palma del Río una isla donde el trabajador agrícola llegaba a ganar casi el doble que el resto de la provincia, lástima que no cundiera el ejemplo en los demás pueblos y que los que cogieron su relevo en el nuestro no tuvieran los cojones de aquellos para defender sus derechos y lástima también que nuestras autoridades, dicen que democráticas hoy, estén mas preocupadas por los derechos humanos de todo el mundo menos de los de sus trabajadores que carecen del principal, el derecho a un trabajo digno, cuya carencia anula o le impiden ejercer todos los demás.

1 comentario:

  1. No puedes comparar la situación de los años setenta con la actual ya que el problema no es el mismo y por lot anto , tampoco la solución.
    Como bien expones, entonces se trataba de la dicotomía explotador-trabajador, cuando ahora hay un tercero en discordia, al que me gustaría llamar trabajador pero solo puedo darle el calificativo de explotado, inmigrante explotado.
    Debido a la globalización y a nuestra gran Unión Europea... todo el problema que existe ahora en nuestra querida Palma puede disfrazarse tranquilamente de derecho a trabajar, algo que solo podría pararse si los fascitas de nuestro pueblo, venidos arriba y sabiendose dueños de la situación, tuviesen sentido común y visión de futuro... pero es solo una utopía.
    Saludos

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